-¿Qué quieres por tu cumpleaños?
-Quiero amor, comprensión, y cariño.
-No, me refiero a algo que te pueda comprar.
-Todo lo que tú puedas comprar también lo puedo comprar yo.
-Ya, bueno, entonces ¿no quieres nada?
-No, no quiero nada…………………….?
(Y en el fondo lo quiero todo, todo lo que necesito de veras)
martes, 12 de octubre de 2010
diferencias entre saturno y la tierra
Partimos de puntos infinitesimales, de la inocencia más primitiva, participando de un universo que se encoje y alarga como un acordeón, y nosotros sin darnos cuenta de nada. El problema de la percepción, de precipitarnos a cada instante, no de adelantarnos, sino de caer al suelo humillados por un orbe que no somos capaces de comprender, no somos capaces ni siquiera de sentir, maldito cuerpo, cárcel blanda y viscosa recubierta por la engañosa piel que nos da una apariencia soportable, mientras no somos más que lagartos con apariencia humana, no me perdí ningún capítulo de “V” y no creo que haya ficción que se aproxime más a la realidad.
Que la realidad es insoportable, que los marineros que flotan por la mar cuando ponen sus lindos pies en la tierra les encanta emborracharse hasta perder la consciencia, que los astronautas cuando regresan no se tienen de pié, las fuerzas les fallan y el cuerpo no les responde, bueno yo creo que si les responde: ¿cuerpo, quieres volver a la realidad terrestre? Y el cuerpo responde desplomándose nada más sentir la atmósfera y gravedad terrícola. La ceremonia del lagarto, la gran religión humana, flotemos y bailemos misericordiosos, consagrados a lo trémulo, el futuro es de los gusanos.
Por que la primavera es maravillosa, el verano caluroso y el otoño inquietante, solo puedo vivir en invierno, empujarme por las laderas nevadas de los pirineos o de la sierra de guara, así recobraré el sentido y tal vez pueda mantener una conversación con sentido algún día frío que sople mucho cierzo o viento del norte…….
Que la realidad es insoportable, que los marineros que flotan por la mar cuando ponen sus lindos pies en la tierra les encanta emborracharse hasta perder la consciencia, que los astronautas cuando regresan no se tienen de pié, las fuerzas les fallan y el cuerpo no les responde, bueno yo creo que si les responde: ¿cuerpo, quieres volver a la realidad terrestre? Y el cuerpo responde desplomándose nada más sentir la atmósfera y gravedad terrícola. La ceremonia del lagarto, la gran religión humana, flotemos y bailemos misericordiosos, consagrados a lo trémulo, el futuro es de los gusanos.
Por que la primavera es maravillosa, el verano caluroso y el otoño inquietante, solo puedo vivir en invierno, empujarme por las laderas nevadas de los pirineos o de la sierra de guara, así recobraré el sentido y tal vez pueda mantener una conversación con sentido algún día frío que sople mucho cierzo o viento del norte…….
domingo, 26 de septiembre de 2010
el aprendiz
Desde hace un tiempo no pienso apenas en el pasado ni en el futuro, creo que eso es un signo veraz de felicidad, una marca que me sigue diferenciando del resto de personas que me rodean, de la civilización que se asusta al verme sonreír.
Cuando era un adolescente salí mucho tiempo con una chica, una vez de las que discutimos perdí el control y le grite: “¡que te den por el culo!” y di un portazo al salir de su habitación, la gente que me conoce sabe de mi carácter tranquilo, habíamos pasado el domingo en casa de sus padres con su familia, ella quería que la llevara a Zaragoza, a mí no me debía de apetecer demasiado, el egoísmo me llevo a un nivel de estrés que no fui capaz de controlar. Es una historia puntual que ha marcado por completo mi vida, me he flagelado muchas veces con ese recuerdo, nunca voy a comprender por qué acabamos haciendo siempre daño a las personas que más queremos, lo siento……..
Cuando era un adolescente salí mucho tiempo con una chica, una vez de las que discutimos perdí el control y le grite: “¡que te den por el culo!” y di un portazo al salir de su habitación, la gente que me conoce sabe de mi carácter tranquilo, habíamos pasado el domingo en casa de sus padres con su familia, ella quería que la llevara a Zaragoza, a mí no me debía de apetecer demasiado, el egoísmo me llevo a un nivel de estrés que no fui capaz de controlar. Es una historia puntual que ha marcado por completo mi vida, me he flagelado muchas veces con ese recuerdo, nunca voy a comprender por qué acabamos haciendo siempre daño a las personas que más queremos, lo siento……..
viernes, 24 de septiembre de 2010
esperar no sirve de nada
Disfruto de mis contradicciones día a día, es lo que más me acerca a la vida. Las juntas de las baldosas de las calles, las grietas del cemento en el suelo, sus formas de dilatarse, las fisuras del asfalto vetusto moldeado por los movimientos de tierra, otra de mis grandes obsesiones, si las piso no me siento nada bien así que como dicen mis amigos "que raro andas", mientras yo pienso "jodidas baldosas siempre me caen fatal al pie" lo que verdaderamente me hace caminar de forma extraña, y si el andar hace el camino, mi camino es raro, raro pero tan bonico ...
sábado, 3 de julio de 2010
a los problemas los llamo sorpresas, y al ritmo desordenado de los latidos del corazón lo llamo amor o infarto de miocardio
Salté del sofá de mi casa en el que estaba sentado y grité, grité algo así como: “dejad de chuparme la sangre malditos hijos de puta”. Apagué la televisión y fui a mi cuarto, abrí una mochila y en ella metí algunas cosas básicas, un par de calcetines, otro de calzoncillos, unos pantalones vaqueros y un par de camisetas. Me calcé unas zapatillas cómodas, me puse el abrigo y baje al parking para coger mi coche, “mierda” pensé “me he dejado el cepillo de dientes” así que volví a casa y lo cogí, además aproveche para coger un pequeño bote de gel de ducha y de vuelta al parking metí la pequeña mochila en el pequeño maletero, allí siempre va mi cámara de fotos con dos o tres objetivos dependiendo de los que haya utilizado la última vez, monté en el coche y tomé dirección hacia Valderrobles, a unos 150 km de mi casa, con la única intención de fotografiar el horizonte al atardecer en los puertos de Beceíte. Cuando llegué anochecía así que decidí pasar la noche en un hostal del pueblo y esperar al día siguiente para fotografiar los lugares desconocidos de estas maravillosas montañas, con una obsesión, tomar instantáneas de los colores ocres del atardecer, mezclados en la línea dentada del horizonte.
Llegó la tarde y yo estaba preparado en un punto bien elegido, como un cazador a la espera. Cuando empecé a disparar los colores se mezclaban en mi cabeza haciendo que me diera un millón de vueltas, algo extraño me sucedió, algo que llevaba mucho tiempo dando señales en mi interior, con cada disparo sentía que robaba una imagen perfecta que a la vez guardaba en mi memoria y esta imagen desplazaba otras, era como cuando chocan dos grandes bloques de roca, la más dura desplaza y rompe a la más débil, era algo físico, muy físico, desde luego no formaba parte de la imaginación, un dolor insufrible pero maravilloso al reconocer que todas las imágenes destruidas eran recuerdos tuyos, recuerdos de nuestra vida en común, de nuestra vida desastrosa, y con gozo y dolor iba viendo dentro de mí como tu recuerdo se iba destruyendo, despareciendo como desparece un polo de hielo en pleno verano a cada chupada calurosa de mi ansiosa lengua. Y así permanecí durante más de media hora hasta que anocheció. Muy aturdido llegué al coche y volví al hostal, no pude cenar me fui directo a la habitación y estuve meditando sobre lo sucedido, me invadió una sensación de paz inmensa, sentir que tu tristeza me había abandonado, tus malas maneras habían muerto, que volvía a ser yo mismo sin tus manías, rompí a llorar de alegría y me quede dormido.
A la mañana siguiente comencé el regreso a casa tranquilo y saciado de destrucción, deseando e intentando convencerme de que no habrá nada parecido a ti otra vez en mi vida. Al llegar a mi ciudad el ambiente me pareció más limpio y saludable, conversé con unos vecinos en el parking y al pasar por los buzones arranque tu nombre del frente como el que tira de un pelo molesto, olvidándome de todo, divino por la ausencia de demonio.
Llegó la tarde y yo estaba preparado en un punto bien elegido, como un cazador a la espera. Cuando empecé a disparar los colores se mezclaban en mi cabeza haciendo que me diera un millón de vueltas, algo extraño me sucedió, algo que llevaba mucho tiempo dando señales en mi interior, con cada disparo sentía que robaba una imagen perfecta que a la vez guardaba en mi memoria y esta imagen desplazaba otras, era como cuando chocan dos grandes bloques de roca, la más dura desplaza y rompe a la más débil, era algo físico, muy físico, desde luego no formaba parte de la imaginación, un dolor insufrible pero maravilloso al reconocer que todas las imágenes destruidas eran recuerdos tuyos, recuerdos de nuestra vida en común, de nuestra vida desastrosa, y con gozo y dolor iba viendo dentro de mí como tu recuerdo se iba destruyendo, despareciendo como desparece un polo de hielo en pleno verano a cada chupada calurosa de mi ansiosa lengua. Y así permanecí durante más de media hora hasta que anocheció. Muy aturdido llegué al coche y volví al hostal, no pude cenar me fui directo a la habitación y estuve meditando sobre lo sucedido, me invadió una sensación de paz inmensa, sentir que tu tristeza me había abandonado, tus malas maneras habían muerto, que volvía a ser yo mismo sin tus manías, rompí a llorar de alegría y me quede dormido.
A la mañana siguiente comencé el regreso a casa tranquilo y saciado de destrucción, deseando e intentando convencerme de que no habrá nada parecido a ti otra vez en mi vida. Al llegar a mi ciudad el ambiente me pareció más limpio y saludable, conversé con unos vecinos en el parking y al pasar por los buzones arranque tu nombre del frente como el que tira de un pelo molesto, olvidándome de todo, divino por la ausencia de demonio.
jueves, 1 de julio de 2010
gastado de presente
Concentrado en suplir elementos de mi cuerpo, lo sigo pensando pesado. Volví el fin de semana a los puertos de Beceíte, a respirar su aire de plata con textura de recién nacido, me bañé en sus aguas veladas de luna y al buscar mi reflejo la oscuridad y las ondas me mostraron mi forma fantasma, pensé: en que maldito animal me estoy convirtiendo. A la falta de continuidad le llaman rotura, eso es lo que yo acabo sintiendo siempre entre mi yo y la imagen que proyecto, rotura y locura, los puertos a mis espaldas tu amor a mi cara, no pienso elegir, acotar mi libertad mientras me rio del Manifiesto Comunista nada puede ser más idiota.
Convencerme de la resistencia al mundo para vivir más, para vivir mejor, flotaré en la sangre de vuestros cuerpos vampiros hijos de puta, botar conmigo en el siguiente concierto.
Convencerme de la resistencia al mundo para vivir más, para vivir mejor, flotaré en la sangre de vuestros cuerpos vampiros hijos de puta, botar conmigo en el siguiente concierto.
domingo, 13 de junio de 2010
los fanáticos de la espiral
De entre todos los comunes denominadores que nos hacen personas ayer me descubrí aprendiendo uno, llorar de felicidad me hace mejor persona me aleja de todo el estrés endemoniado, me produce la sensación paz placentera que perdí no hace mucho pero que tanto de menos he echado, harto de personas sin fondo, que les jodan a las muy cabrunas, ya solo nado a favor de la corriente.
Voy a disfrutar del verano loco, de mi niña espiral, de girar y gritar, de flotar, de la extrema delgadez, del exceso contrario que me dará la calma tal vez perpetua, puedo decir que ya he visto la señal. Nos vemos en el infinito mundo incandescente que me rodea, aspirar el humo si queréis seguir mi estela…………..
Voy a disfrutar del verano loco, de mi niña espiral, de girar y gritar, de flotar, de la extrema delgadez, del exceso contrario que me dará la calma tal vez perpetua, puedo decir que ya he visto la señal. Nos vemos en el infinito mundo incandescente que me rodea, aspirar el humo si queréis seguir mi estela…………..
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