Hoy sin quererlo he escuchado a Pearl Jam y me he puesto triste, joder me he dado cuenta de que “ten” tiene ya 20 años y en la escucha he recordado algunas de las sensaciones que me producía este disco, la sensación de que algo grande iba a suceder, de que teníamos todo por construir, de que la vida era tan fácil como vivir en casa de mama y papa, que el dinero aparecía en nuestros bolsillos por arte de magia y comprar ropa, zapatillas, guitarras y baterías era algo que tan apenas nos costaba esfuerzo. Sin embargo casi todo nos daba asco, solo nos consolaba la queja, nos creíamos marginales, las chicas en el instituto nos miraban con cara de no entender nuestra ropa, nuestros pelos largos, pero se acercaban a nosotros el sábado por la noche, aunque nosotros estuviéramos en chándal a las 6 de la mañana en mitad de cualquier bar, con decenas de cervezas ingeridas y no haciendo nada más que estar quietos riéndonos contándoles todas las tristezas que nos acompañaban. Éramos muy creativos, muy vagos, una especie de” detectives salvajes “ en un pueblo de 10000 almas de economía agrícola, nosotros éramos los espantapájaros, sin rumbo, pero inmensamente felices, teníamos todo por hacer.
Hoy desgraciadamente la realidad es muy diferente, el gran momento no ha llegado, la mayoría hemos abandonado las guitarras, nos hemos acoplado como hemos podido a la realidad adulta, ya sabéis de lo que os hablo, yo personalmente tengo la sensación de que casi todos nosotros tenemos muchas veces un enorme sentimiento de angustia grande como la que me embarga hoy a mí, que aun esperamos que nos llegue el turno, que ser mayor es un puto rollo, que el sistema no hace más que clavarnos puñales, que estamos al borde de la psicosis o de cualquier otra psicopatía, que las drogas ya no nos sientan bien, que papa ya no paga nuestras facturas, que el pelo no nos crece, que las chicas nos confunden con el resto de los otros chicos, que la esperanza es una palabra cuyo sentido nos cuesta imaginar, en fin, me he dado cuenta de que nos cuesta demasiado esfuerzo ser felices, lo siento…..
Me acuerdo mucho de vosotros: Raúl, que grande eres, que pena que estés tan lejos, que pena que ya no nos entendamos tanto, te echo de menos. Fiti, no hay palabras, eres todo sensibilidad y cariño. Hunter, nunca me cansaré de escuchar tus locas ideas, cada vez que nos vemos me haces sentir genial y me trasladas al país de Nicolás, allí donde la felicidad todavía no cuesta nada. Gelpichas, eres la polla, tus historias son las mejores, tu inocencia también, adoro tu creatividad. A todos los que nos rodeábamos entonces mi más sentido cariño, no imagino mejores años, os extraño sobremanera.
martes, 25 de enero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
voy a borraros de mi lista de favoritos
No parar el tiempo, o parar el tiempo para desperdiciarlo, mierda de gente que me rodea que solo piensa en la competencia despiadada, voy a salir a bailar y cantar esta noche y me reiré de todos vosotros esclavos hijos de puta, bailaré como el indio derrotado que soy, canciones de tierra y fuego, de viento y agua, entregándome a la guerra perdida en la que solo la muerte saciará mi dolor de estómago. Salir del limbo en el que estoy atrapado para doblar al tiempo por las esquinas y volver loco a este occidente que tanto me aburre……………………………
sábado, 30 de octubre de 2010
de rodillas o de puntitas
Destruir y empezar de nuevo, derrumbarse y rodar por el suelo, entre lo amargo y lo dulce hay un montón de vidas por descubrir, vidas pausadas o frenéticas, en espiral o paralelo, esquizofrenia o paranoia, drogas de mil sabores, paisajes verdes, azules y marrones, la madre tierra que todo lo absorbe sin escupir, que nos da un sostén, mientras nosotros solo le damos preocupaciones.
Las formas pasadas, el rollo vintage, moldear la realidad a nuestro gozo, una forma como otra de cobardía disfrazada, futurismo indiscriminado o interés por que el día del juicio final se adelante, no lo entiendo muy bien pero es como jugar con plastilina, todo lo queremos blando, moldeable y de mil colores.
Preferimos al jardín donde pastan los héroes el desierto donde mueren los sabios desterrados.
domingo, 24 de octubre de 2010
cae la lluvia en el fin del mundo
Fue al final del verano en el que yo tenia 12 años, de repente el tiempo se hizo pesado y viscoso para mi y el reloj que siempre habia estado a cero empezo a contar segundo tras segundo. No creo que fuera por una causa concreta más bien que tarde o temprano tenía que suceder, pero si que hay algo muy importante que reseñar de ese día, a partir de entonces empiezo a tener recuerdos concretos de lo que viene a conformar lo que hoy llamo mi vida, lo he pensado muchas veces y está claro el por qué no tengo recuerdos anteriores y es que cuando el tiempo no importa los recuerdos no existen. Sin embargo recuerdo dos sueños repetitivos anteriores, uno: caida en un hoyo infinito con cama y todo, mi perspectiva era desde el borde de la boca del hoyo y me despertaba cuando perdia la vista de la cama cayendo conmigo semiacostado, dos: me perseguian una serie de monstruos inventados, yo corria todo lo que podia pero de repente me quedaba clavado y aún haciendo una fuerza brutal-sobrehumana no podia levantar un milimetro la suela de los zapatos, me despertaba cuando los monstruos me daban alcance, la perspectiva era como si fuera una pelicula.
La lluvia del fin de verano llego y barrio los sueños, me regalo billones de segundos para contar, uno por cada gota caida…….
capacidad para llenar el vacio o aumentar la nada
Cuantas veces me he preguntado si todo esto tiene algún sentido, si el hueco entre los átomos que forman mi cuerpo son parte de mi sustancia o solo los átomos tienen la capacidad de formar entes con capacidad de intervenir en la “realidad”, y no se de qué modo siempre le he dado más importancia al vacio que a la materia, siempre yo creo que el contexto te va a ofrecer más información que las partes que lo forman:
Educado a las orillas de un bosque, entre lo verde y lo marrón, vago desde el bautizo luminoso a la búsqueda del dios enredadera, el desierto más fácil que la muralla de coníferas, el terreno usurpado a la naturaleza, donde rompen los vientos contra la madera que cruje intento descifrar el lenguaje codificado, las rapaces hacen música con sus alas amoldándolas contra el viento igual que las cuerdas de un violonchelo al roce del arpa, otras aves me asustan con sus voces estridentes, me recuerdan mi condición de ser terrestre y arrastrado, en la linde los pensamientos son más claros, siempre busco los recuerdos de esa infancia cuando el no ser y la nada me mandan sus besos por la espalda…..
Educado a las orillas de un bosque, entre lo verde y lo marrón, vago desde el bautizo luminoso a la búsqueda del dios enredadera, el desierto más fácil que la muralla de coníferas, el terreno usurpado a la naturaleza, donde rompen los vientos contra la madera que cruje intento descifrar el lenguaje codificado, las rapaces hacen música con sus alas amoldándolas contra el viento igual que las cuerdas de un violonchelo al roce del arpa, otras aves me asustan con sus voces estridentes, me recuerdan mi condición de ser terrestre y arrastrado, en la linde los pensamientos son más claros, siempre busco los recuerdos de esa infancia cuando el no ser y la nada me mandan sus besos por la espalda…..
martes, 19 de octubre de 2010
jugando la paintball con un ahorcado
Y al parecer la caricia hace el cariño y el cariño a la caricia amiga, que no hay momento que templado me sienta, si no me roza aunque solo sea el aire que tu expiras.
El dolor de la inocencia como un camino recorrido en penumbra, acodado en las esquinas más mohosas de un viejo edificio, con la humedad bailando tango por mis huesos y la memoria haciendo una película de la que yo no soy el director, sopeso la posibilidad de acabar con mi vida, me siento más cobarde que nunca. El dinero, el trabajo, las putas obligaciones me mantuvieron ocioso, la familia, el amor, los sentimientos (jodidos pensamientos sin control), toda esa mierda de la que tanto me quejaba y era lo único que me mantenía con vida. Ahora tembloroso en esta helada esquina, con la última botella de red label y casi un gramo de heroína marrón, mi jeringuilla, mi cuchara, un mechero de publicidad de una inmobiliaria, realizo los movimientos precisos, quemo la heroína en varias veces, la capacidad de la jeringuilla es suficiente para meter todo el gramo, me obstruyo la vena y la pincho dejando la carga preparada para correr por mi torrente sanguíneo, muerdo el dosificador de la botella lo arranco y lo escupo, le doy un trago como si no hubiera bebido en cinco días y fuera una botella de agua pura, toso por el esfuerzo, escupo e introduzco toda la heroína con una pulsación del dedo gordo de mi mano izquierda, lo único que acierto a pensar es que si esto no acaba conmigo volveré a mi antiguo trabajo….
El dolor de la inocencia como un camino recorrido en penumbra, acodado en las esquinas más mohosas de un viejo edificio, con la humedad bailando tango por mis huesos y la memoria haciendo una película de la que yo no soy el director, sopeso la posibilidad de acabar con mi vida, me siento más cobarde que nunca. El dinero, el trabajo, las putas obligaciones me mantuvieron ocioso, la familia, el amor, los sentimientos (jodidos pensamientos sin control), toda esa mierda de la que tanto me quejaba y era lo único que me mantenía con vida. Ahora tembloroso en esta helada esquina, con la última botella de red label y casi un gramo de heroína marrón, mi jeringuilla, mi cuchara, un mechero de publicidad de una inmobiliaria, realizo los movimientos precisos, quemo la heroína en varias veces, la capacidad de la jeringuilla es suficiente para meter todo el gramo, me obstruyo la vena y la pincho dejando la carga preparada para correr por mi torrente sanguíneo, muerdo el dosificador de la botella lo arranco y lo escupo, le doy un trago como si no hubiera bebido en cinco días y fuera una botella de agua pura, toso por el esfuerzo, escupo e introduzco toda la heroína con una pulsación del dedo gordo de mi mano izquierda, lo único que acierto a pensar es que si esto no acaba conmigo volveré a mi antiguo trabajo….
miércoles, 13 de octubre de 2010
si encontrara mi pistola dispararía al cielo toda la felicidad
Caí agarrando el último asidero antes de llegar al cielo, cuando di de morros contra el suelo saboreé la sangre rojo vivo de mis labios rotos, me refresqué con ella pensando en la felicidad que me suponía poder volver a intentarlo.......
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